No es una idea original,
sin duda, ya que la sustraí de Directo al Paladar, la vi hace una
semana o dos y pensaba modificarla, pero lo he hecho en muy poco, por
dos motivos; el primero, porque me parece casi perfecta tal y como
está y el segundo, porque tal y como está mi estado de ánimo, es
casi un milagro que me haya puesto a cocinar un postre… un
auténtico milagro. Milagro, como lo fue esta tarta, que os aseguro,
que a mí me puso unas cuantas tiritas en el alma, ya que dio lugar a
una tarde muy agradable con los míos. Esta deliciosa tarta, impregnó
la casa de un aroma dulce que nos invitó a hacer té y sacar el
Scrable de su caja, que ya tenía polvo… a que mi pareja me diera
una soberana paliza, para variar, y a pasar una tarde muy agradable
con mi hermana y cuñado.
Debo de reconocer que me
encanta el otoño, sus colores, la llegada del frío, y desde el año
pasado, la llegada de buenas calabazas. Jamás había probado una
calabaza hasta que estuve en Valencia hace cosa de dos años, y me
dijeron que allí asadas con azúcar y canela eran un auténtico
manjar. Tenían razón. Así que yo, cada vez las voy introduciendo
más en mi dieta, ya sea en recetas saladas o dulces.
TARTA DE QUESO Y CALABAZA
- 3 Huevos camperos
- 200 g de puré de calabaza
- 125 g queso de untar
- 1 yogur griego edulcorado
- Medio paquete de galletas maría
- 50 g Mantequilla derretida aproximadamente
- 120 g de azúcar moreno
- 1 cucharita de café de canela en polvo
- ½ cucharita de café de jengibre en polvo
- ½ cucharita de café de nuez moscada
- ½ cucharita de café clavo
Elaboración:
Sacamos
los huevos de la nevera.
Metemos
las galletas en una bolsa de congelado con el cierre y lo golpeamos
hasta que queden muy finas. Lo ponemos en el molde y lo rociamos con
la mantequilla derretida y aplastamos bien con un tenedor.
En
una batidora el queso, el yogur y el azúcar y lo batimos con las
varillas. Agregamos las especias y los huevos y seguimos batiendo.
Por último, incorporamos el puré de calabaza. Cuando la mezcla esté
homogénea, lo vertemos sobre las galletas y lo ponemos al horno a
180º , previamente precalentado unos 40 minutos o hasta que esté
cuajado.
Nota:
el día que lo comimos recién hecho, estaba delicioso, pero he de
decir que al día siguiente, frío, de la nevera aún más.
Nota
2: el puré de calabaza debería de conseguirse de asarla, pero en mi
caso, la hice al vapor, y quedó estupenda.

















